Capítulo 38
En los siguientes pocos capítulos estaremos interesados con la interpretación de los TJ de Juan 8:58 y su puesta en tela de juicio de la visión trinitaria de que en ese pasaje Jesús afirmó implícitamente ser Jehová, el Dios Todopoderoso. No obstante, antes de ahondar en este debate, será útil revisar la historia de la interpretación del versículo.
Interpretaciones Heréticas Anteriores a los Testigos de Jehová
Juan 8:58 ha sido considerado como un texto de prueba poderoso para la deidad de Cristo. Por siglos permaneció virtualmente incambiable como prueba Bíblica de que era falsa la enseñanza Arriana de que «hubo un tiempo cuando no era el Hijo». De esta manera, por ejemplo, Atanasio, después de citar Juan 8:58, argumentó, «De esta manera parece que las frases ‘una vez no fue’, y ‘antes de que llegara a ser’, y ‘cuando’, y semejantes, pertenecen a cosas que se originan y a las criaturas, las cuales salieron de la nada, pero son ajenas al Verbo».1
Desde los siglos dieciséis hasta el diecinueve los pensadores antitrinitarios, incapaces de negar que «Yo Soy» expresaba la preexistencia eterna, argumentaron débilmente que las palabras de Cristo simplemente significaban que él existía en la presciencia eterna de Dios. Los dos hombres más famosos que han sostenido esta interpretación parecen haber sido Miguel Serveto(1511-1553) y Hugo Grotius (1583-1645). A esta evasiva exegética los eruditos ortodoxos respondieron que la misma cosa podía ser dicha para cualquier ser humano. La respuesta de Calvino a Servetus fue típica:
Estoy completamente enterado del argumento capcioso con el cual yerran los espíritus corruptos de este pasaje: que él era antes de todas las épocas porque ya esta en la presciencia como Redentor, tanto en el plan del Padre y en las mentes de los piadosos. Pero en vista de que él distingue claramente el día de su manifestación de su esencia eterna, y explícitamente ensalza su propia autoridad como superando a la de Abraham en antigüedad, no hay duda de que está afirmando para sí mismo lo que es propio para su divinidad.2
Otra explicación antitrinitaria de influencia fue esa de Fausto Zozzini (1539-1604), quien con su tío fundaron el movimiento teológico conocido como Zocinianismo. Acorde a Zozzino, lo que Jesús estaba tratando de decir era algo como esto: «Antes de que Abraham fuese Abraham [eso es., «el padre de muchas naciones»], Yo soy el Mesías», eso es, Jesús debe ser el Mesías antes de que Abraham pueda ser el Padre de muchas naciones. Esta interpretación sencillamente ignoraba la verdadera fraseología de Juan 8:58, señaladamente interpretando el tiempo pasado «fuese» (genesthai) como si fuera tiempo futuro, y de esta manera nunca fue aceptado ampliamente. Como fue muy fácil demostrar del contexto que la afirmación de Jesús era mas que una afirmación de ser el Mesías (8:58), la explicación herética cayó en descrédito3 y el texto se volvió nuevamente en un texto de prueba indisputable para la deidad de Cristo.
En el siglo veinte, el único rechazo erudito al claro significado del pasaje (que Jesús estaba afirmando preexistencia eterna y por tanto, deidad) ha salido de eruditos que argumentan que el evangelio de Juan no nos da una reporte exacto de las palabras de Jesús. Un ejemplo notable es el argumento de J. Ernest Davey, quien escribe:
En Juan 8:58 probablemente tenemos un cambio deliberado de tiempo, eso es, de una afirmación de preexistencia como Mesías a una afirmación de divinidad, hecha no obstante en el Griego y debido al evangelista, quien también en otros lugares en Juan ha interpretado las palabras de Jesús en una forma equivocada .....4
Este argumento reposa en la noción ya de largo tiempo refutada que el cuarto evangelio fue escrito en el siglo segundo y representa una Helenización del mensaje de Jesús.5 Aquellos eruditos que se afirman en la infalibilidad de la Biblia concuerdan que en Juan 8:58 Jesús afirmó ser eterno.
La Interpretación de los Testigos de Jehová
No obstante, los TJ niegan la deidad de Cristo mientras confiesan la autoridad infalible de la Biblia; consecuentemente, deben interpretar las palabras de Jesús en este pasaje crucial en alguna otra forma. Un esfuerzo serio para tratar con este problema empezó en 1950 con la publicación de la primera edición de la TNM. Desde entonces, Juan 8:58 se ha convertido en el mayor punto focal de contención entre los Cristianos apologistas ortodoxos y los TJ. Ciertamente, los esfuerzos de los TJ por reinterpretar Juan 8:58 para ajustarse a una doctrina de Cristo no trinitaria constituye el mas serio desafío de todos los tiempos para la interpretación ortodoxa de este texto clásico.
Una traducción literal de las palabras de Jesús sería, «Amén, Amén, te digo, Antes que Abraham viniera a la existencia, Yo soy» (amen, amen, lego humin, prin Abraam genesthai, ego eimo). Como fue el caso con Juan 1:1, el texto Griego de Juan 8:58 no está en disputa aquí; en el caso de Juan 8:58, ni es el significado literal de las palabras. Ambos, el texto y la traducción literal pueden ser encontrados en la propia Traducción Interlineal del Reino de los TJ,6 donde ego eimi es traducida «Yo soy».
Para hacer que Juan 8:58 parezca armonizar con su doctrina, la TNM vierte las palabras de Jesús, «Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido (itálicas mías)». ¿Por qué este significado? Por una cosa, eliminar cualquier aparente alusión a Exodo 3.14 y a los pasajes de «Yo soy» en Isaías. Esto también reblandece el contraste entre los dos verbos («llegara existir» y «soy»), y al hacerlo así capacita a los Testigos para entender a Jesús como queriendo decir que simplemente existió en algún tiempo antes de Abraham sin ser eternamente preexistente.
No obstante, no debiera ser pensado que la cuestión es meramente un asunto de traducción. Varios traductores Bíblicos y eruditos del siglo veinte han traducido eimi con alguna forma Española de tiempo pasado, mientras al mismo tiempo insistiendo que lo que se quería decir era la preexistencia eterna. Ciertamente, ningún erudito Bíblico jamás ha traducido eimi en tiempo pasado y argumentado sobre esa base que las palabras no indicaban preexistencia eterna. La cuestión, entonces, como con Juan 1:1, no es meramente la traducción, sino la interpretación, aunque la traducción debería reflejar la interpretación y ser guiada por ella.
Los TJ emplean dos clase de argumentos básicos para defender su traducción de «Yo he sido». El primero es un argumento del precedente: otros traductores y eruditos han traducido Juan 8:58 en esta forma, de esta manera legitimando tal traducción.7 Aunque el hecho de que traductores eruditos han vertido Juan 8:58 en una manera similar sugiere que la traducción es digna de consideración, esto, por supuesto, no prueba que sea válida, ni prueba que la interpretación adoptada por los TJ es válida. Es desafortunado pero cierto que los TJ se inclinan demasiado sobre esta insinuación para justificar sus interpretaciones heréticas.
Argumentos Gramaticales
El segundo es un argumento de gramática: las palabras ego eimi, aunque en tiempo presente, deben ser traducidas en tiempo perfecto a causa del contexto gramatical. La forma exacta del argumento gramatical usado ha cambiado dos o tres veces desde la TNM de 1950, en la cual aparecía la siguiente nota al pie para Juan 8:58:
Yo he sido = ego eimi (e.go´ ei.mi´) después de la cláusula aorista infinitiva prin Abraam genesthai y por tanto correctamente traducida en el tiempo perfecto indefinido.8
Los eruditos evangélicos fueron inmediatamente críticos de esta nota al pie; representativa fue la crítica expresada por Walter Martin, quien escribió:
Es difícil saber lo que quiere decir el autor de la nota en la página 312 puesto que no usa terminología gramatical clásica, ni su argumento está documentado de las gramáticas modelo ... El término “perfecto indefinido” es una invención del autor de la nota, por tanto, es imposible saber lo que esto quiere decir ...9
Uno pudiera haber esperado que hasta este punto la Sociedad hubiera intentado respaldar su nota al pie con documentación. Si la acusación de Martin era falsa, hubiera sido en el mejor interés de los TJ haber mostrado que usaron “terminología gramatical clásica”, y que no inventaron el término “perfecto indefinido”.
En lugar de eso, la Sociedad ignoró las críticas, y presentó una defensa completamente nueva de la traducción. En 1957, en “Preguntas de los Lectores” de La Atalaya sobre Juan 8:58 ni hizo ningún intento por defender el término perfecto indefinido — en realidad, el término ni aún es mencionado. En lugar de eso, el artículo argumento que “el verbo Griego eimi debe ser observado como un presente histórico”.10 No obstante, el presente histórico no tiene nada que ver con los tiempos perfectos, ni con el tiempo presente siguiendo a una “cláusula infinitiva aorista”. De esta manera fue introducida una nueva defensa que en efecto rechazó la antigua pero en sí misma no era mejor.
Las ediciones posteriores de la TNM retuvieron la misma nota al pie de página para Juan 8:58 con un cambio: las últimas tres palabras de la primera frase (citada arriba) fueron cambiadas de “tiempo perfecto indefinido” en la edición de 1950 a “tiempo indicativo perfecto”,11 “indicativo perfecto”,12 o simplemente “tiempo perfecto”.13 La significancia de este cambio también será examinada en este capítulo, puesto que tiene conexión sobre la discusión del significado de la expresión disputada, “tiempo perfecto indefinido”.
En 1978 Nelson Herle empezó a distribuir cartas y papeles defendiendo, entre otras cosas, la traducción de la TNM de Juan 8:58 y la nota al pie de la edición de 1950 sobre ese versículo. A diferencia de la Watchtower Society misma, Herle intentó demostrar que el término tiempo perfecto indefinido era un término gramatical válido. Argumentó además que los términos tiempo perfecto indefinido y tiempo indicativo perfecto eran de un modo general sinónimos.
Herle también trató de mostrar que la cláusula aorista precediendo al tiempo presente del verbo eimi verdaderamente requería que eimi se interpretara como un tiempo perfecto. No obstante, a diferencia de La Atalaya de 1957, no apeló al modismo Griego del presente histórico, sino al modismo del “presente de acción pasada aún en progreso”. Este modismo aparece donde un tiempo presente del verbo Griego es usado para describir una acción que empieza en el pasado y continua hasta el presente. Herle expone su argumentación también en su libro no publicado de 1983 La Doctrina de la Trinidad.13
En 1984, una edición con referencias de la TNM apareció con un apéndice usando el mismo argumento en defensa de la traducción “Yo he sido” como la usó Herle en su libro, basado en el presente de acción pasada aún en progreso. Sin embargo, el apéndice no comentó sobre el uso de la TNM de 1950 del término tiempo perfecto indefinido. También evitó, como lo hizo Herle, cualquier mención del presente histórico.
¿Cuál Defensa?
Pareciera entonces que la Sociedad de la Torre del Vigía ha usado al menos tres defensas diferentes de la traducción “Yo he sido” en Juan 8:58. En estas tres defensas, eimi sigue una cláusula infinitiva aorista y por tanto (1) debería ser traducida en el tiempo perfecto indefinido; (2) es un presente histórico; (3) es un presente de acción pasada aún en progreso.
El primero de estos argumentos es más bien general — nos dice que la cláusula infinitiva aorista precediendo a eimi es la base para la traducción del verbo en tiempo presente como un perfecto, pero no nos dice por qué. El segundo y tercer argumento son mas específicos, apelando a dos usos idiomáticos diferentes del tiempo presente en Griego como requiriendo un tiempo perfecto traducido en Español. Por tanto, estas dos últimas explicaciones son contradictorias la una con la otra. Que este es el caso se volverá más claro a medida que sea examinada cada una a su turno.
Dado que la Sociedad ha ofrecido dos defensas incompatibles de su traducción de Juan 8:58, el TJ fiel no tendrá problema en decidir cual apoyar; la última. Esto es así porque los Testigos son enseñados que la luz de la doctrina Bíblica emanando de la Sociedad se está volviendo progresivamente más brillante, y que deberían hacer caso omiso a la “antigua luz” donde esta es reemplazada por la “nueva luz”.15
No obstante, debe ser hecha la pregunta, ¿por qué la Sociedad daría una razón diferente para su traducción en 1984 que la que dio en 1957? Si hubieran tenido una buena razón para la traducción en 1950 cuando apareció primero, presumiblemente lo supieron entonces. Realmente, presumiblemente el escritor del artículo de La Atalaya de 1957 tuvo una mejor oportunidad de saber esa razón que el escritor del apéndice de la TNM de 1984 sobre Juan 8:58, en vista de que estaba veintisiete años más cercano a la fuente. De esta manera, mientras teológicamente los Testigos puedan preferir adherirse a la explicación de 1984, la defensa de 1957 es históricamente más probable ser la base real para el traductor. Si es afirmado (como le ha sido dicho a este escritor por los Testigos) que el razonamiento de los traductores en 1950 es desconocido ahora, entonces no puede ser afirmado que el argumento presentado en la TNM de 1984 representa ese razonamiento. En lugar de eso, se vuelve simplemente en una justificación después de todo.
Indefinido e Indicativo
Como se anotó al principio de este capítulo, la nota al pie para Juan 8:58 en la TNM fue cambiada en las últimas ediciones, de manera que el término tiempo perfecto indefinido fue alterado a “tiempo indicativo perfecto”, “indicativo perfecto”, o sencillamente “tiempo perfecto”. ¿Cuál es la significancia de estos cambios?
Acorde a los TJ, los cambios fueron sencillamente una forma de usar terminología mas comúnmente entendible. Específicamente, afirman que el término tiempo perfecto indefinido ha sido malentendido que es un tiempo Griego antes que un tiempo en Español, y que los cambios fueron hechos para aclarar este malentendido. De esta manera, en una carta de Febrero 7, 1978, a Firpo W. Carr, un TJ, de la sociedad declaró: “El cambio fue hecho para hacer más claro que la nota al pie pertenecía a la traducción en Inglés, antes que al tiempo en el Griego original”.16
No obstante, esta explicación no se ajusta a los hechos. Es verdad que algunos Cristiano eruditos han criticado la nota al pie de la TNM sobre la base de que no hay tal cosa en Griego como el tiempo perfecto indefinido.17 Y puede ser, como ha argumentado Nelson Herle, que la expresión “traducida en” esa nota al pie debería ser entendida que se refiere al tiempo de la traducción en Inglés, aunque por muchos años los TJ comúnmente la defendieron como un tiempo Griego.18 Pero estos puntos no explican el cambio en la nota al pie en cuestión. Cambiando “tiempo indefinido perfecto” a “tiempo indicativo perfecto” no hace absolutamente nada por aclarar que “traducido en” quiere decir ¡traducido en Inglés! Si eso es lo que la Sociedad desea aclarar, todo lo que tenían que hacer era añadir las palabras “en Inglés”. A no ser que supongamos que las personas responsables de la nota al pie revisada fueran completamente ineptos, es inconcebible que lo que estaban tratando de hacer era aclarar que un tiempo en Inglés era lo que se quería decir.
Otra explicación, esta ofrecida por Herle, es que la Sociedad comprendió que “perfecto indefinido” era un término inusual, y por tanto simplemente decidieron usar terminología más común. De esta manera, argumenta que las dos expresiones eran sinónimas:
Si uno llama al tiempo el “perfecto”, “perfecto indefinido”, o “tiempo indicativo perfecto”, todos significan básicamente la misma cosa, “un evento de tiempo pasado”. Los términos “perfecto” y “tiempo indicativo perfecto” son más comunes que “el tiempo perfecto indefinido” y han sido usados en ediciones más recientes de la TNM en obsequio de usar un término más común, no uno más correcto.19
A la explicación de Herle no le va mejor que la de la Sociedad. Pasa por alto el hecho, conocido por todos los estudiantes de primer año de Griego, que el “indicativo” es un término describiendo el modo del verbo, mientras que el “indefinido”, así usado en la nota al pie de la edición de 1950 de la TNM, es un término describiendo el tiempo del verbo. El modo indicativo es simplemente ese aspecto del verbo que lo identifica como una declaración (antes que una pregunta, mandamiento, o deseo). De esta manera, sencillamente no es verdad que el “tiempo indicativo perfecto” es sinónimo con el “tiempo perfecto indefinido”.
Que Herle no entendió la diferencia puede ser visto de su uso de la expresión tiempo perfecto indefinido como si fuera idéntico al “tiempo perfecto indefinido”. La palabra indefinido antes de “perfecto” y después de “tiempo” es usada para modificar la palabra perfecto: eso es, este no es simplemente cualquier tiempo perfecto, y no es el tiempo perfecto indefinido — es el tiempo perfecto indefinido. No obstante, cuando, la palabra indefinido está después de la palabra perfecto, ya no funciona como modificador de la palabra perfecto.
En vista de que el modo del verbo eimi no es la cuestión en el debate sobre el significado de Juan 8:58, y puesto que no tiene que ver nada con la traducción “Yo he sido” antes que “Yo soy”, pareciera que no hubiera razón legítima de por qué la palabra indicativo haya sido añadida del todo. ¿Qué razón posible puede ser dada? La explicación más sencilla, y la única que tiene sentido con los hechos, es que indicativo fue usado por se ve y suena similar a la palabra indefinido. Para el lector casual, “indefinido” e “indicativo” parecen tan similares que ni aún podría notar el cambio; mientras que el lector mal informado que notara esto probablemente asumiría (como lo hizo Nelson Herle) que las dos palabras eran sinónimas. En vista de que la gran mayoría de los Testigos de Jehová y sus contactos están mal informados, el cambio fue sagaz y astuto.
El Tiempo Perfecto Indefinido
El hecho de que la Sociedad de la Torre del Vigía abandonó el término tiempo perfecto indefinido y en su lugar usó términos que suenan similares en las anotaciones al pie posteriores para Juan 8:58, esto sugiere que fueron incapaces de defender la primera expresión. Como fue señalado al principio, es extraño que la Sociedad nunca haya documentado el tiempo perfecto indefinido de los libros de gramática si sabían que podía ser documentado. Este silencio solo, por supuesto, no puede probar que la Sociedad inventó el término (como tal una “prueba” sería un argumento de silencio). No obstante, tenemos más que el silencio sobre la cual basara esta afirmación – tenemos la propia declaración de la Sociedad sobre el asunto. En su carta a Firpo Carr citado al principio, explicaron el uso del término como sigue:
Lo que se quería decir era que el presente indicativo Griego e.go ei.mi es aquí traducido al Inglés en el tiempo perfecto, “Yo he sido”, con la idea de indefinición. Eso es para decir, aquí no es dada ninguna mención de la duración de la existencia prehumana de Jesús.20
Aquí la Sociedad declara explícitamente la razón para el término indefinido. Sirvió para comunicar su creencia de que la palabra eimi, si bien admitidamente indica la preexistencia de Cristo, no indica “la duración de la existencia prehumana de Jesús”. Esto es categóricamente diferente a decir que hay realmente un tiempo perfecto indefinido en Inglés.
Pese a esta pieza de evidencia positiva de que la expresión tiempo perfecto indefinido fue inventado por el autor de la nota al pie de la TNM de 1950, Nelson Herle ha mantenido por varios años que la Sociedad estaba usando “terminología gramatical clásica” (para usar la frase de Martin). Basa esta afirmación en dos libros de gramática Inglesa. El primero es el Diccionario de Gramática Inglesa y Uso Americano de Crowells, por Maurice H. Weseen, publicado en 1928; el segundo, Una Nueva Gramática Inglesa Lógica e Histórica, por Henry Sweet, fue publicado en 1900.21
|
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Indefinido |
Definido |
| Presente Pretérito Perfecto Plusperfecto Futuro Futuro Perfecto Pretérito Futuro |
Yo veo Yo ví Yo he visto Yo había visto Yo veré Yo habré visto Yo veré |
Yo estoy viendo Yo estaba viendo Yo he estado viendo Yo había estado viendo Yo estaré viendo Yo habré estado viendo Yo estaré viendo |
Primero que todo, estos dos libros solos no puede documentar que algo es “terminología gramátical clásica”. Para que hagan eso, tendrían que ser modelos en sus campos –— eso es, libros que han sido ampliamente conocidos y usados, que hayan sido reimpresos por un largo período de tiempo, y que hayan sido bien recibidos por los profesionales en el campo. Por estos criterios, ni el libro de Weseen ni el de Sweet son libros modelos de gramática Inglesa.
Además, Weseen es dependiente de Sweet para los términos indefinido y definido como aplicado al tiempo. De esta manera, Weseen escribe, “Tiempo Definido. Sweet usa este término ... Opuesto al tiempo Indefinido ...”22 El hecho de que Herle pudo encontrar solamente estos dos libros, el más reciente de los cuales fue publicados en 1928, y que uno es dependiente del otro para el término en cuestión, indica que los dos libros citados por Herle, aún si usan el término tiempo perfecto indefinido, no pueden ser usados para establecer como terminología clásica. Aún Herle está de acuerdo en que el término no es “común”.23
Por supuesto, si estos dos libros usan el término, entonces parecería que la Sociedad de la Torre del Vigía puede ser exonerada de la acusación de inventarlo. Este sería el caso, aunque, solamente la Sociedad usó el término en la misma forma como los dos libros lo definen y usan. Sin embargo, este no es el caso. Nótese el diagrama 1, encontrados en los libros de Weseen y Sweet,24 y reproducido por Nelson Herle25 como evidencia en favor del tiempo perfecto indefinido. De este diagrama puede ser visto fácilmente que Weseen y Sweet realmente admitieron el uso de la expresión tiempo perfecto indefinido en la gramática Inglesa. Acorde a este diagrama, como lo señala Herle, un ejemplo del perfecto indefinido sería “Yo he visto”. Esto se ve y suena como un paralelo exacto a “Yo he sido”, la frase usada en la TNM de Juan 8:58. De esta manera parecería que Herle ha producido la documentación para el tiempo perfecto indefinido el cual la Sociedad misma ha fallado en producir durante treinta años.26
No obstante, una mirada más de cerca al diagrama revela algo mas. La frase exacta Yo he estado aparece en el diagrama como parte de perfecto definido, antes que el perfecto indefinido. En este caso, el perfecto definido es “Yo he estado viendo”. Mirando el diagrama, vemos que “Yo he estado” sería el perfecto definido de “Yo estoy”. Pareciera, entonces, que “Yo he estado” es el perfecto definido, no el “perfecto indefinido”, como lo había dicho la nota al pie de la TNM.
Quizás será objetado que el diagrama no tiene “Yo he estado” colocándose sobre el suyo propio. Claro, eso es verdad, pero eso porque “Yo he estado” como “Yo estoy”, siempre implica alguna clase de predicado (“Yo he estado corriendo”; “Yo he estado aquí”; “Yo he sido un maestro”, etc.). Esto es verdad, aún si las palabras deben ser tomadas como una expresión de existencia, en cuyo caso el predicado “existiendo” está implicado (“Yo he estado existiendo”). En vista de que “Yo he estado existiendo” sería definido por Weseen y Sweet como el perfecto definido, y puesto que “existiendo” es el predicado implicado de Juan 8:58 acorde la interpretación ortodoxa de los Cristianos y los Testigos de Jehová, no puede ser evitada la conclusión: “Yo he estado” es el perfecto definido, no el perfecto indefinido.
Por supuesto, lo que esto implica es que es altamente improbable que la Sociedad haya deducido de Weseen o Sweet en usar el término tiempo perfecto indefinido; y si lo hicieron, eso no diría mucho para su erudición, en vista de que lo habrían usado incorrectamente.
En respuesta, un TJ podría decir que lo que importa no es si este término particular fue usado correctamente, sino si su interpretación es correcta. Aunque tal respuesta hasta cierto grado sería válida, no obstante es relevante anotar que los TJ han exhibido una pobre erudición en su manejo del término “tiempo perfecto indefinido”. Aún, esta es la interpretación de Juan 8:58 mismo con la cual estamos principalmente interesados, y a la cual nos dirigiremos en los siguientes capítulos.
Anotaciones al Pie
Capítulo 38 Pasado, Presente, y Perfecto
1. San Atanasio, “Cuatro Discursos Contra los Arrianos” (I.iv.13), en Una Librería Selecta de los Padres Nicenos y Pos-Nicenos de la Iglesia Cristiana, Segunda Serie, editado por Philip Schaff y Henry Wace, Vol. IV (Gran Rapids: William B. Eerdmans Publishing Co., 1953), 314.
2. Juan Calvino, Calvino: Establecimiento de la Religión Cristiana, ed. John T. McNeill, tr. e indicado por Ford Lewis Battles; Biblioteca de Clásicos Cristianos Vols. XX y XXI (Philadelphia: Westminster Press, 1960), Vol. I, 483 (Establecimiento II.xiv.2). Battles anota que Calvino estaba pensando especialmente de Miguel Serveto (483, n.5).
3. Para una discusión de las interpretaciones de Gratious y Socinus, véase Hermann Olshausen, Comentario Bíblico del Nuevo Testamento, trad. del Alemán, Vol. II (New York: Sheldon & Co., 1860), 465; y Heinrich August Wilhelm Meyer, Guía Crítica y Exegética del Evangelio de Juan, trad. del Alemán (New York: Funk & Wagnalls, 1884), 293. Esta clase de interpretación de Juan 8:58 ha sido revivida en una forma alterada entre los “Jesús Solo” de los Pentecostales Unitarios, algunos de cuales argumentan que Jesús quiso decir que Dios planeó desde la eternidad convertirse en hombre, no que él preexistió antes de Abraham como una segunda persona junto al Padre. Para una refutación Bíblica de esta enseñanza, véase de Robert M. Bowman, Jr. “El Pentecostalismo Unitario y la Trinidad: Una Crítica Bíblica”, en adelante (Fall 1985): 22-27.
4. J. Ernest Davey, El Jesús de San Juan: Estudios Históricos y Cristológicos en el Cuarto Evangelio (Londres: Lutterworth Press, 1958), 136.
5. Cualquiera de los mejores comentarios recientes sobre Juan discuten estos puntos en detalle; véase también el capítulo sobre Juan en Donald Guthrie, Introducción al Nuevo Testamento (Downers Crove, IL: InterVarsity Press, 1970).
6. Kindom Interlinear Translation of the Greek Scriptures (WTBTS, 1985 ed. rev.; en lo sucesivo citada como KIT), 451, columna de la izquierda.
7. “Preguntas de los Lectores”, La Atalaya (Feb. 15, 1957): 126-127 (de aquí en adelante citada como “Preguntas”).
8. TNM (1950), en Juan 8:58.
9. Walter Martin, El Reino de los Cultos (Minneapolis: Bethany House, 1977), 77-78. En la edición revisada de 1985, la última frase citada fue cambiada ligeramente para que se leyera: “El término ‘perfecto indefinido’ no es un término gramática clásico, y su uso aquí ha sido inventado por los autores de la nota, por tanto, es imposible saber lo que este significa” (88, ed. rev.). Este parafraseo refleja el hecho de que a finales de los años 70 Nelson Herle atrajo la atención de Martin a dos gramáticos Ingleses que en efecto contenían el término perfecto indefinido, aunque no con el mismo significado como lo atribuyen los TJ a este (sobre este punto, véase más adelante en este capítulo).
10. “Preguntas”, 126.
11. TNM (1963, edición grande), en Juan 8:58.
12. KIT (1985 ed. rev.), en Juan 8:58.
13. KIT (ed. de 1969), en Juan 8:58.
14. Herle, 43-44, 48-49.
15. Esta enseñanza errónea está basada en un mal entendimiento de Proverbios 4:18 – “Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido” (TNM). El punto del pasaje es que la conducta de ellos se vuelve más y más conforme a la voluntad de Dios, no que la verdad es revelada progresivamente – y ciertamente no que lo que una vez fue enseñado como verdad puede ser contradicho o dejado a un lado por la “nueva luz”. Aún Charles Taze Russell, fundador de los Testigos de Jehová, admitió esto en substancia (La Torre del Vigía de Sion [Feb. 1881], 188). El intento de la Sociedad por evadir este problema por medio de hablar de “virando al viento” no soluciona el problema (La Atalaya [Dic. 1, 1981], 27), a medida que esa maniobra particular nunca envuelve ir hacia atrás.
16. Carta de la Watchtower Bible and Tract Society a Firpo W. Carr, Febrero 7, 1978.
17. Martin (ed. de 1977), 77-78; Michael Van Buskirk, La Deshonestidad Escolástica de la Watchtower (Costa Mesa, CA: CARIS, 1976), 17,20.
18. Carta de Nelson A. Herle, Jr., al Dr. Walter R. Martin, Marzo 8, 1982. En una carta a Herle fechada el 8 de Julio, 1981, Martin había hecho la declaración, “En la edición de 1950 de la Traducción del Nuevo Mundo, y la nota al pie de Juan 8:58, fue declarado claramente que el tiempo perfecto indefinido estaba en el idioma Griego”. Debe ser dicho que la nota al pie no era explícita sobre este punto, y muy fácilmente podría ser interpretada como Herle ha argumentado. Por otro lado, cuando la TNM fue publicada primero, muchos Testigos de Jehová, incluyendo miembros de la plana mayor de los Testigos de Jehová de la oficina principal en Brooklyn, New York (“Betel”), consideraron que el término tiempo perfecto indefinido se refería a un tiempo Griego. (Uno de tales Testigos, que ahora se ha convertido en Cristiano, era Bill Cetnar, quien trabajó en Betel al inicio de los años 50). Solamente ha sido desde 1977, cuando Nelson Herle empezó la publicación de su hallazgo de que dos gramáticos Ingleses usaron el término, que los Testigos han argumentado que se refería a un tiempo en Inglés. No obstante, puede ser concedido que el autor de la nota al pie pudo haber tenido un tiempo en Inglés en mente, aunque la Sociedad de la Atalaya nunca se molestó en decirlo así y documentar su existencia durante casi treinta años después de que Walter Martin los acusó primero de inventar el término. En cualquier caso, Nelson Herle está en error al afirmar que la Sociedad usó el término como si fuera encontrado en la gramática Inglesa (véase abajo más adelante).
19. Herle, Trinidad, 50.
20. Véase n. 16.
21. Maurice H. Weseen, Diccionario de Gramática Inglesa y Manual del Uso Americano de Crowell (New York: Thomas Y. Crowell, 1928); Henry Sweet, Una Nueva Gramática Inglesa Lógica e Histórica (Oxford: Clarendon Press, 1900); en adelanta citada como Weseen y como Sweet.
22. Weseen, 177.
23. Véase n. 19.
24. Sweet, 105; Weseen, 178.
25. Carta de herle a Walter Martin, Marzo 7, 1979, 2.
26. Más bien recientemente la Sociedad aparentemente ha empezado a hacer uso del hallazgo de Herle. En una carta de la Watchtower Bible and Tract Society de Canadá, fechada en Diciembre 26, 1985, a un Sr. Jack Tolland, Sweet y Weseen son citados ambos como indicando “que hay un tiempo perfecto definido y un tiempo perfecto indefinido”. El hecho de que estos son los mismos dos gramáticos usados por Herle hace claramente cierto que esta información fue tomada prestada de Herle por parte de la Sociedad.
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