En el capítulo anterior examinamos el predicado nominativo anarthrous en sus apariciones antes del verbo en el Nuevo Testamento. Este análisis demostró que el uso de esta construcción no altera el significado de la palabra theos o alguna otra palabra así usada. No obstante, los TJ sienten que hay otros pasajes «paralelos» que prueban que la palabra theos puede ser usada para significar «un dios» en el sentido en que ellos usan esa expresión. En este capítulo examinaremos esa afirmación y trataremos de contestar la pregunta de cómo debería ser traducido Juan 1:1.
Es importante comprender que la examinación de pasajes paralelos — aunque útiles hasta un punto — pueden ser exagerados y abusados. Por una cosa, los paralelos parciales solamente pueden otorgar información parcial acerca del pasaje siendo estudiado. Es demasiado fácil caer en el error de pensar que porque dos pasajes compartan un rasgo en común, los otros rasgos también deben ser paralelos. Uno debe ser cuidadoso al considerar las diferencias entre los pasajes siendo comparados, también como las similitudes. Esta precaución es muy aplicable a un número de supuestos pasajes paralelos que citan los TJ como evidencia en beneficio de su traducción de «un dios».
Hechos 28:6
Quizás el supuesto texto paralelo citado mas a menudo por los TJ es Hechos 28:6, en el cual Lucas registra que los Malteses paganos, asombrados ante el escape milagroso de Pablo del perjuicio por una víbora mortal, «... empezaron a decir que era un dios» (TNM). La expresión Griega aquí es elegon auton einai theon. A menudo los TJ citan este versículo y señalan el hecho de que el anarthrous theon es traducido «un dios» por virtualmente todas las traducciones como prueba de que su traducción de theos como «un dios» es Juan 1:1 es perfectamente legítima.1
Este argumento mira desde lo alto dos diferencias cruciales y fáciles de reconocer entre Juan 1:1 y Hechos 28:6. Primero que todo, theon en Hechos 28:6 es un sustantivo predicado anarthrous; pero sigue al verbo einai en lugar de precederlo. Como ya hemos anotado, los eruditos bíblicos concuerdan que la posición del predicado después del verbo en lugar de este es significante; de cualquier modo, veremos esto mas tarde en este capítulo. Segundo, Hechos 28:6 está reportando la creencia de paganos politeístas, mientras que Juan 1:1 es una afirmación inspirada por el apóstol Juan. La conclusión de los Malteses de que Pablo era theos es una confesión supersticiosa de que Pablo era literalmente un dios, un dios verdadero; de manera que Pablo estaba en esa situación, desde una perspectiva Bíblica — aunque no producido de sí mismo — un dios falso erróneamente idolatrado por los paganos. Por otro lado, la declaración de Juan de que el Verbo era theos era una verdad inspirada, de manera que el Verbo era, desde una perspectiva Bíblica, real y verdaderamente theos.
Para argumentar que Hechos 28:6 legitima su traducción de Juan 1:1, entonces, los TJ deben estar preparados para argumentar, primero, que la posición del sustantivo predicado anarthrous antes del verbo en lugar de después no es del todo significante; y segundo, que el Verbo era un dios falso. Lo primero es contrario a los hechos, y lo segundo es contrario aun a la teología de los TJ.
Aunque Hechos 28:6 es un paralelo legítimo a Juan 1:1, en el pasado al menos un pobre argumento contra el paralelo ha sido usado que debe ser abandonado. En los inicios de los 70 un apologista evangélico le pidió al Dr. J. Johnson, profesor de Griego en el California State University, Long Beach, que comentara sobre este supuesto paralelo. Johson escribió, «No hay paralelo sintáctico a Hechos 28:6, donde hay una declaración en discurso indirecto, Juan 1:1 es directo».2 Mientras es verdad que Hechos 28:6 es discurso indirecto («ellos estaban diciendo que él era un dios»), esta diferencia no es de consecuencia en cuanto al significado de theos, porque el discurso indirecto aquí afecta solamente el caso del predicado (acusativo theon en lugar del nominativo theos) y el modo del verbo (infinitivo einai en lugar del indicativo en).3 De esta manera, los Cristianos que están criticando el argumento de los TJ basado en Hechos 28:6 harían bien en evitar el citar el comentario del Dr. Johnson.
Hechos 12:22
«El pueblo clamaba: Voz de un dios y no de un hombre es esta» - N.T. Comunidad Taizé.
«Entonces el pueblo se puso a aclamarle: ¡Es un dios el que habla, no un hombre!» - Biblia de Jerusalén.
«Y la gente gritaba: ¡Voz de un dios y no de un hombre es esta!» - Biblia de las Américas.
Un segundo pasaje citado algunas veces como probando que theos es Juan 1:1 puede ser traducido «un dios» es Hechos 12:22, donde Lucas registra al pueblo gritando con respecto a Herodes el rey, «¡Voz de un dios, y no de un hombre!» (TNM).4
Este pasaje es aun menos paralelo a Juan 1:1 que Hechos 28:6. La palabra «dios» en Hechos 12:22 es anarthrous, pero eso es donde el «paralelo» termina. Está en el caso genitivo (theou, usada para mostrar posesión «de dios»), y de esta manera no es un predicado nominativo en absoluto. También, por supuesto, Herodes está siendo saludado como un dios en una creencia supersticiosa (compare el versículo 23), y por tanto, en este contexto, es un dios falso.
Juan 10:33
Un tercer pasaje que pudiera ser citado por los TJ como probando que theos en Juan 1:1 puede legítimamente ser traducido «un dios» es Juan 10:33. En este versículo los Judíos acusan a Jesús de «... blasfemia, sí, porque tú, aunque eres hombre, te haces a ti mismo un dios» (TNM).
En este versículo «un dios» está en el caso acusativo (theon), como el objeto directo del verbo haciendo. Este uso es de un modo general paralelo a ese de un predicado nominativo anarthrous con una forma del verbo «ser».5 No obstante, como en Hechos 28.6, el sustantivo theon sigue al verbo en lugar de precederlo. También, una vez mas, el significado es un falso dios (asumiendo que la traducción del Nuevo Mundo sea correcta), en vista de que los Judíos estaban acusando a Jesús de blasfemia por hacerse a sí mismo un dios (falso).
Por supuesto, pudiera ser posible traducir Juan 10:33 para decir que «tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios». Si esta traducción es correcta, la pretendía blasfemia de Jesús consistió en hacerse a sí mismo Dios. Si «hacerse a sí mismo un dios» es correcto, su supuesta blasfemia consistió en considerarse a sí mismo ser un ser divino cuando no lo era (en la opinión de los Judíos). De cualquier manera, este versículo no puede justificar la idea de que la palabra theos siempre fue usada en el Nuevo Testamento para indicar un dios verdadero o genuino, y no un dios falso, que era otro que el Dios de Israel.
El Uso de THEOS en el Nuevo Testamento
Los Testigos de Jehová sostienen que hay tres usos del término Dios en la Biblia: con referencia al verdadero Dios, Jehová; con referencia a los dioses falsos, sean criaturas existentes o imaginadas; y un «tercer uso» con referencia a criaturas que, por virtud de su poder y autoridad sobre otras criaturas, son designadas legítimamente «dioses». En este tercer uso del término, las criaturas no son ni verdaderos dioses ni falsos dioses; no obstante, de algún modo, aun son dioses. Cómo podrían ser ni verdaderos dioses ni falsos dioses y aun ser dioses es un rompecabezas. No obstante, los Testigos consideran que tal conclusión está garantizada de la evidencia Bíblica.
No obstante, la supuesta evidencia bíblica es totalmente insuficiente. Los pasajes usados para documentar este «tercer uso» son Salmos 82:1,6 (compare con Juan 10:34); Salmo 8.5 (compare con Hebreos 2:7); y algunas veces Exodo 22:8-9,28. Esto verdaderamente es evidencia muy débil, especialmente cuando todos los pasajes pueden ser explicados ya sea refiriéndose a Dios mismo o a falsos dioses.
Además, no se debe pasar por alto que en cada caso el sustantivo es el plural Hebreo elohim, no el singular Hebreo el o Griego theos. Asumamos por un momento la visión de los TJ de que hay tres usos para la palabra Dios en la Biblia. Cuando el sustantivo plural Hebreo elohim es usado como un plural, o el sustantivo plural Griego theoi (el cual es siempre plural) es usado, ellos claramente no pueden estarse refiriendo al Dios verdadero. En tales casos, no hay ambigüedad en cuanto a si la palabra se refiere a Dios mismo o no. Sea que se refiera a Dios, o a falsos dioses (o, acorde a los TJ, a criaturas que, aunque no son Dios, no son dioses falsos, sino «dioses» en un sentido relativo o derivado). Solamente donde hay alguna confusión en cuanto a si elohim es usado o no como un singular para referirse a Dios o como un plural para referirse a criaturas consideradas en algún sentido «dioses» (como hay alguna confusión con respecto a Exodo 22:8-9,28, y Salmo 8:5) hay alguna ambigüedad. No obstante, con el sustantivo singular para Dios, y especialmente con el sustantivo Griego theos, no hay tal ambigüedad.
En vista de que nuestro interés está en el significado del singular Griego theos en Juan 1:1, es legítimo restringir nuestra atención al uso del singular theos en el Nuevo Testamento. Haciéndolo así, encontramos que es usado en solamente una de dos formas: del Dios verdadero (aproximadamente 1.400 veces), o de un dios falso (6 veces: Hechos 7:43; 12:22; 28:6; 2 Cor. 4:4; Fil. 3:19; 2 Tes. 2:7). Siempre que es usado de un dios falso, el contexto hace esto muy claro. La lista de los casos refiriéndose a un dios falso alguien pudiera desear añadir dos pasajes. El primero es Juan 10:33, discutido anteriormente; como ya se explicó, no puede ser interpretado para que signifique un segundo dios genuino aparte del Dios verdadero, no obstante, no un dios falso. El segundo pasaje es Hechos 17:23, donde Pablo se refiere a un altar pagano «A un Dios Desconocido» (TNM). Este puede ser entendido que se refiere ya sea al Dios verdadero (así visto desde la perspectiva de Pablo) o a un dios falso, pagano (así adorado por los Griegos), pero nuevamente, no a «un dios» que no es ni el Dios verdadero ni uno falso. De esta manera no hay un «tercer uso» del sustantivo singular theos en el Nuevo Testamento — ya sea usado este del Dios verdadero o sea usado de un dios falso en el contexto de la idolatría de alguna clase.
Solamente si uno asume que el un caso en que el «tercer uso» es empleado es con referencia a Cristo puede tal tercer uso ser sustentado. No solo esta suposición comete petición de principio (eso es, da por sentado que supuestamente está siendo probado), decididamente tiene implicación no bíblica de que hay dos dioses en el universo: «Jehová Dios» y Jesucristo — un «Dios grande» y un «dios pequeño». Por la narración de los TJ, este «tercer uso» puede ser documentado solamente tres o a lo sumo cuatro veces (Juan 1:1,18, y quizás 20:28; también Juan 10:33, ya discutido). Es completamente improbable que tal tercer uso exista en absoluto, por tanto; es mucho mas probable — razonablemente cierto — que solamente existen los dos usos, y por consiguiente, que los pasajes en Juan deben ser entendidos que se está llamando a Jesús el Dios verdadero.
De HO THEOS a THEOS
Hemos argumentado que el cambio de ton theon (la forma acusativa de ho theos) al anarthrous theos en Juan 1:1 indica un cambio en matiz, tal que el Verbo es llamado «Dios» en el sentido más completo no obstante, sin identificarlo como la persona de Dios el Padre. Este argumento requiere que un cambio de ho theos a theos en la Biblia normalmente no indica un cambio en el significado básico. Por otro lado, la interpretación de los TJ de Juan 1:1 se desmorona además si puede ser mostrado que normalmente tal cambio dentro de un corto espacio no indica un cambio mayor de significado.
Con esto en mente, los siguientes pasajes son instructivos:
Juan 3:2 «... tú como maestro has venido de Dios [apo theou]; porque nadie puede ejecutar estas señales que tú ejecutas a menos que Dios [ho theos] esté con él».
Juan 13:3 «[Jesús] sabiendo que el Padre había dado en [sus] manos todas las cosas, y que de Dios [apo theou] había venido y a Dios iba [pros ton theon]».
Romanos 1:21 «... aunque conocieron a Dios [ton theon], no lo glorificación como a Dios [theon] ...»
1 Tes. 1:9 «... cómo ustedes se volvieron de [sus] ídolos a Dios [pros ton theon] para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero [theo]».
Hebreos 9:14 «¿Cuánto más la sangre del Cristo, que por un espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios [to theo], limpiará nuestra conciencia de obras muertas para que rindamos servicio sagrado a[l] Dios vivo [theo]?»
1 Pedro 4:11-12 «Si alguno habla, [que hable] como si fueran [las] sagradas declaraciones formales de Dios [theou]; si alguno ministra, [que ministre] como dependiendo de la fuerza que Dios [ho theos] suministra; para que en todas las cosas Dios [ho theos] sea glorificado mediante Jesucristo ...»
Los pasajes anteriores no se ajustan a la misma sintaxis como los usos del predicado nominativo anarthrous de theos precediendo al verbo discutido al principio. No obstante, sirven como evidencia confirmatoria de que un desvío de ho theos a theos no indica un cambio en el significado de la palabra.
¿Cómo Debería Ser Traducido Juan 1:1?
La cuestión a la cual todo lo anterior ha estado dirigido es cómo debe ser traducida la tercera cláusula de Juan 1:1. Como ya ha sido explicado, en otro contexto «un Dios» podría no ser mal entendido como enseñando una deidad secundaria, inferior (tal como Lucas 20:38), pero en Juan 1:1 tal traducción ciertamente llevaría esa implicación. También hemos anotado que traduciendo «el Verbo era Dios» puede dar la impresión engañosa de que el Verbo era Dios el Padre, aunque ciertamente aquellos que entienden correctamente la enseñanza Bíblica acerca de Dios no cometerán ese error.
Por tanto, es probable que ninguna traducción Española vaya a ser inmune de mal entendido. Al principio sugerimos que todo el versículo podría ser traducido, «En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con la Deidad, y el Verbo era Deidad». Si no fuera por el hecho de que en Español normalmente no traducimos theos como «Deidad», esta traducción podría ser posible.
Inevitablemente, la traducción de este versículo debe depender en cierto grado sobre un entendimiento del resto de la Biblia. Sáquelo de su contexto y transpórtelo a un contexto Griego pagano. Sin embargo, en ese contexto «Dios» en la cláusula precedente («el Verbo estaba con Dios») no se referiría al Dios de la Biblia, al único Dios verdadero y todopoderoso. Esto es porque, como ha sido demostrado conclusivamente, gramáticalmente theos se refiere al Verbo como theos en el mismo sentido como, o de la misma clase como, ton theon. De esta manera, en un contexto pagano, ton theon, se referiría a la misma clase de «dios» como theos — es decir, un dios finito en un panteón de muchos dioses. El punto es que para que los TJ traduzcan «un dios» en un sentido es imposible gramáticalmente, pero solamente si ellos están deseando adoptar una interpretación pagana de todo el versículo. Es completamente inválido para ellos traducir las primeras dos cláusulas en concordancia con la teología Bíblica, y luego traducir la tercera cláusula en una forma aceptable solamente para lectores paganos politeístas. En otras palabras, es gramáticalmente imposible entender ton theon en la segunda cláusula significando un Dios Creador absolutamente único, infinito y eterno, y en la tercera cláusula entender que theos quiere decir simplemente un ángel poderoso.
Si el uso bíblico de la palabra theos es tomada seriamente, entonces, como hemos mostrado, en la Biblia el singular theos significa ya sea el Dios verdadero o un dios falso de alguna clase. La interpretación de los TJ no permite ninguna de estas dos posibilidades en Juan 1:1, y de esta manera su traducción, «el Verbo era un dios», viola ciertamente el uso bíblico del singular theos.
Entonces, cualquier traducción de Juan 1:1 debe ser fiel a los siguientes trozos de información.
1. Hay solamente un theos genuino o real.
2. El Verbo era theos en el mismo sentido como ton theon.
3. El Verbo debe ser distinguido de algún modo u otro personalmente distinto de ton theon.
La única forma de colocar estos tres hechos juntos es entender a Dios como un solo Dios, aun existiendo como mas de una persona. Esto es precisamente lo que la doctrina de Trinidad afirma. (Como ya ha sido explicado, esto no quiere decir que el Espíritu Santo necesitaba ser mencionado aquí, en vista de que el interés de Juan es con la persona del Verbo, no con la Trinidad como un tema entero). De esta manera, la persona llamada «el Dios» en la segunda cláusula es una persona que es Dios, y al Verbo es la segunda persona que es Dios; no obstante, estas dos personas no son dos Dioses sino un Dios.
La traducción tradicional «y el Verbo era Dios» es aún una de las más claras y más exactas traducciones la cual evita parafraseos. No obstante, traducciones alternadas son posibles las cuales reflejen esta interpretación. «El Verbo era divino» es aceptable, mientras «divino» sea entendido como el equivalente adjetival de «Dios». «El Verbo era deidad» quizás está menos abierta a conceptos equivocados sobre este punto pero significa exactamente la misma cosa. «El Verbo era Dios por naturaleza» es otra forma de comunicar la idea. En cualquier caso, la interpretación correcta de Juan 1:1 no admite la doctrina de los TJ de el Verbo como un ángel creado y prueba que en efecto el Verbo era la segunda persona en el Dios Todopoderoso.
Anotaciones al Pie
Capítulo 37 El Verbo: ¿»Dios» o «un Dios»?
1. Para un ejemplo de este argumento en la literatura de la Torre del Vigía, véase La Atalaya 104, 23 (Dic. 1, 1983), 14.
2. Michael Van Buskirk, La Deshonestidad Escolástica de la Torre del Vigía (Santa Ana, CA: CARIS, 1976), 17,18. Este folleto está fuera de imprenta.
3. Compare Daniel B. Wallace, «La Significancia Semántica y Exegética de la Construcción Objeto-Complemento en el Nuevo Testamento», Grace Theological Journal 6, 1 (1985): 91-112.
4. La Atalaya (Dic. 1, 1983), 14.
5. Véase n. 3.
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