La traducción usual de Juan 1:1c «y el Verbo era Dios» puede ser mal entendida, como lo es comúnmente por los TJ, para implicar que el Verbo era la misma persona como la persona con quien él existía en el principio, lo cual, por supuesto, sería sin sentido. Por esta razón, muchos traductores y comentaristas Bíblicos prefieren traducir la Cláusula C «y el Verbo era Dios por naturaleza» o «Deidad en esencia» o alguna traducción equivalente, para aclarar que Juan está haciendo al Verbo totalmente Dios aún personalmente distinto de la persona llamada «Dios» en la Cláusula B. Si usamos los artículos definidos en la forma que Juan lo hizo, la traducción, «En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con el Dios, y el Verbo era Dios», pudiera ser la mejor, pero traducirla «con el Dios», aunque literal en su correspondiente palabra por palabra, es Español desgarbado. La traducción, «En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con la Deidad, y el Verbo era Deidad», es quizás casi una traducción literal posible que hace resaltar la distinción que Juan estaba intentando hacer. El defecto principal de esta traducción es que usualmente no traducimos theos en el Nuevo Testamento como «Deidad», de manera que esto suena algo extraño a nuestros oídos; pero es quizás la mas cercana a la que podemos llegar sin parafrasear.
Los TJ desean interpretar Juan 1:1 para que signifique que el Verbo era un ser divino de alguna clase, pero de una clase menor e inferior así comparado a aquel llamado Dios en la Cláusula B. Para respaldar esta interpretación, a través de los años han tenido que apelar a numerosas traducciones, comentarios, artículos, textos gramaticales, y otras fuentes eruditas lo cual sienten que les presta crédito a su interpretación. Clasificando lo que estas varias fuentes han dicho, y aprendiendo a través del estudio cuidadoso de lo que ellos actualmente quieren decir, se mostrará que en casi todos los casos los TJ han mal interpretado las fuentes que citan. Además, el estudio cuidadoso de los principios gramaticales en disputa mostrarán que la interpretación trinitaria reposa segura sobre todo el cuerpo de la evidencia pertinente, y que no hay posibilidad razonable de que la interpretación de los TJ sea la correcta.
Definición de Términos.
Desafortunadamente, hay una cantidad de términos técnicos y semitécnicos usados en la discusión de los matices del idioma Griego encontrado en Juan 1:1 y en otros pasajes para propósitos de comparación. Será necesario discutir cómo son usados estos términos antes de proceder. Un punto clave para observar en esta conexión es que los eruditos tienden a usar términos en algunas formas diferentes, y abundará el mal entendimiento si estas diferencias sutiles no son identificadas y guardadas en mente. También es extremadamente importante notar que no todas las definiciones del diccionario de todos estos textos necesariamente se aplicarán o incluirán los matices de algunos de estos términos así usados por los eruditos Bíblicos (aunque tales diccionarios como el Webster puede ser usado para verificar la mayoría de las siguientes definiciones).
Podemos discutir primero los términos gramática (y gramatical) y sintaxis (y sintáctico). Gramática es un término general usado para el estudio de las palabras y sus funciones e interrelaciones en las oraciones. Sintaxis se refiere al estudio del orden de las palabras en las oraciones — puesto que el orden en que aparecen las palabras en las oraciones altera el significado de la oración (por ejemplo, en Español compare, «Usted está aquí» con «¿Está usted aquí?» y «¡Aquí está usted!»). Algunos eruditos tratan la sintaxis como una rama de la gramática; y otras veces la gramática y la sintaxis son tratadas como dos divisiones del estudio de un idioma (con el enfoque gramatical sobre la pronunciación, forma, y función de las palabras individuales tratadas en aislamiento).
La palabra literal es usada generalmente para significar eso que corresponde tan estrechamente posible con la fraseología original, como opuesto a un parafraseo (en la que la fraseología original es abandonada en favor de una fraseología alternada la cual se considera que comunica el significado original mas claro en Español que lo que sería la traducción literal). Hay grados relativos de literalidad y parafraseo. Por ejemplo, las palabras de apertura de Juan 3:16 en la Versión del Rey Jaime (KJV) «Porque Dios amó tanto al mundo ...» podría ser llamado una traducción «literal» en cuanto a lo que representa como una traducción exacta del original en Inglés como lo permiten las diferencias entre los dos idiomas. No obstante, esta traducción «literal» cambia completamente el orden de las palabras, puesto que debe ser Inglés inteligible. Podríamos decir que la traducción mas «literal» sería, «Porque de tal manera amó Dios al mundo». No obstante, eso no haría la traducción de la KJV en algo menos exacta. Un ejemplo de parafraseo de estas palabras pudiera ser, «Porque Dios el Padre amó a la raza humana tanto ...» Otro ejemplo es el hecho, ya señalado al principio de este capítulo, que la traducción de Juan 1:1b «y el Verbo estaba con el Dios» necesariamente no es la mejor traducción, aun cuando es la mas «literal», eso es, la mas cercana traducción palabra por palabra, porque el idioma Inglés [y Español, jr] requiere que abandonemos el artículo definido en este contexto.
Algunas veces lo «literal» no es contrastado con lo «parafraseado» o semejantes, sino con lo «figurado». El lenguaje figurado es el uso de palabras que representan, describen, o sugieren conceptos o relacionan imágenes con cosas diferentes a las que se ha dado a entender por el significado usual de las palabras. Envuelve el uso de lo que usualmente es llamado «figuras de lenguaje», las cuales pueden ser clasificadas en varias categorías de lenguajes figurado (metáfora, símil, alegoría, ironía, y así sucesivamente). «Jack es un chiflado» es una frase usando una metáfora común en la cual la palabra chiflado es usada para representar a alguien que está loco, desequilibrado, obsesionado (de esta manera, «Jack es un chiflado del fútbol), o similarmente raro. Sería un error preguntar «¿qué tienen en común Jack y [literal] los chiflados?», porque el uso metafórico de la palabra nuez no tiene que ver nada con algunas de las propiedades acerca de los chiflados que son también inherentes en las personas obsesionadas y mentalmente desequilibradas.
Entonces, hay un número de términos usados para declarar si un sustantivo tiene el artículo definido («el») o no en frente de este. Las palabras sin articulación y no articular ambas significan que la palabra no tiene el artículo definido, mientras que las palabras articulación y articular, ambas significan que el sustantivo tiene el artículo en frente de este. De estos, los sin articulación y articular parecen ser los mas comunes, pero nuestro propósito aquí es entender los términos no evaluarlos tal como el modelo que son. Puesto que la palabra para «Dios» (theos) en Juan 1:1c no tiene el artículo definido en frente de este, es dicho que es anarthrous [sin artículo]; de esta manera, este término aparecerá completamente mordiscado en las discusiones de Juan 1:1.
Los términos definido e indefinido parecieran lo bastante íntegros, pero tienen que ser torcidos para ser usados en leves sentidos diferentes dependiendo de la fuente erudita que los esté usando. Es natural entender que definido significa «articular» e indefinido significa «anarthrous» [sin artículo], y de esta manera estos términos son usados ocasionalmente, pero usualmente no. Muy a menudo, el definido es usado de un sustantivo que se refiere a una persona o cosa específica, identificable. Por ejemplo, en la frase, «José va para el hospital», hospital es articular, pero no necesariamente definido, porque en el idioma Español «el hospital» pudiera ser cualquier hospital. No obstante, si José es un doctor que trabaja en cierto hospital, entonces en ese contexto «el hospital» probablemente sería definido. En otras palabras, el mismo sustantivo en la misma frase exacta pudiera ser definido en un contexto y no definido en otro contexto. En la frase «María va para casa», casa es anarthrous, no obstante, definido, porque hay una casa específica en la visión (esa es, la de María). Además, en ambas oraciones, el sujeto es anarthrous, no obstante, completamente definido («José», «María»). Esto es por lo que los nombres propios en Español normalmente no requieren el artículo definido para ser definido.
La palabra indefinido usualmente es usada para significar sencillamente cualquier sustantivo que no es definido, eso es, que no se refiere a una persona o cosa específica, identificable. No obstante, algunas veces la palabra es usada específicamente para referirse a un sustantivo que en Español tiene un artículo indefinido (un, unos, unas) en frente de este. En la frase, «Un hombre viejo es rey», ambos sustantivos hombre y rey son indefinidos en el sentido usual, pero solamente «hombre» es indefinido en el segundo sentido, mas limitado.
Con las definiciones anteriores de definido e indefinido en perspectiva, puede ser hecha una observación clave. Un sustantivo siendo definido o indefinido afecta sea que haga referencia o no a una persona o cosa especifica, pero no al significado básico de la palabra. En «José va para el hospital», la palabra hospital tiene el mismo significado ya sea definido o indefinido; en cualquier caso se refiere a una institución en la que se da cuidado médico y quirúrgico para el enfermo o lastimado. No obstante, si es definido, deberá ser posible de algún contexto precedente para determinar cuál hospital.
Para asuntos complicados adicionales, el mismo lenguaje puede usar el artículo definido en varias formas, dependiendo de la época y posición geográfica del orador. En USA diríamos, «María está en el hospital», con «el hospital» normalmente siendo usado genéricamente, sin ningún hospital específico indicado. No obstante, en Inglaterra, la misma frase usualmente sería parafraseada, «María está en hospital», sin embargo, absolutamente sin ningún cambio de significado. Aunque en el idioma Americano hospital es arthrous [con artículo] en el idioma Británico es anarthrous [sin artículo], en ambos casos «hospital» es indefinido. Variaciones similares en el uso del artículo definido pueden ser detectadas en Griego, dependiendo del período o aún del área geográfica del escritor.
Otras dos palabras que requieren definición son distributivo e indistributivo. Un término distributivo es uno que representa a todo miembro de la clase de personas o cosas nombradas por ese término, mientras un término indistributivo no. En la frase «María es madre» el término María es distributivo, mientras que madre es indistributivo (no toda madre es María, pero la persona indicada por el nombre María es una madre). En la frase «Todas las madres son mujeres», madres es distributivo, mientras que mujeres no (no todas las mujeres son madres). Nótese que el significado de una palabra como madre no cambia dependiendo de si es distributiva o no; solamente cambia su función lógica en la frase.
Palabras particularmente importantes y tramposas son cualitativa y adjetival. Mucho del debate sobre el significado de Juan 1:1c en años recientes se ha reducido a un debate acerca del significado especialmente del término cualitativo así usado por ciertos eruditos bíblicos. Así usado por gramáticos, un sustantivo es dicho que es «cualitativo» si su función en la oración es principalmente para indicar las cualidades esenciales, las características, naturaleza, o atributos de algo. El término adjetival es usado mas o menos sinónimamente. «Adjetival» sencillamente significa funcionando como un adjetivo; y un adjetivo es una palabra que describe algo. En la oración «Jorge era un hombre», la palabra hombre es, por supuesto, indefinido; también pudiera ser cualitativo o adjetival, en el sentido de que la función primaria es describir a la persona identificada por el sustantivo Jorge. Nuevamente, no obstante, esto no cambia el significado de la palabra; en las oraciones «Jorge era un hombre» y «El hombre que usted vio era Jorge», la palabra hombre se refiere a la misma clase de ser en ambos casos. En otras palabras, el ser sustantivo cualitativo o adjetival (también como definido o indefinido) altera su función en la oración y su significado específico, pero no su significado básico.
Es también importante distinguir entre los usos cualitativo y figurado de un sustantivo. Un sustantivo es cualitativo si funciona para identificar una o mas características esenciales de algo. Es usado figurativamente si funciona en alguna otra forma que su uso normal o acostumbrado («literal»). «Herodes es un hombre» es cualitativo; «Herodes es una zorra» es figurativo. Mientras un sustantivo pueda ser usado indefinido o cualitativamente, o indefinido y figurativamente, los conceptos de cualitativo y figurativo no deberían ser confusos.
La palabra genérica sobrepone algo en el significado con cualitativo, pero es algo distinto. Una palabra es usada «genéricamente» cuando es usada para referirse a algo o a toda cosa que pasa por alto ese nombre. En la oración «El hombre es un animal racional», la palabra hombre es usada genéricamente, porque quiere decir todos aquellos que puedan ser llamados «hombre» (incluyendo hombres y mujeres).
Un sustantivo predicado es un sustantivo que funciona como predicado o sujeto complemento en la oración. La palabra hombre es un sustantivo predicado en cada una de las siguientes oraciones: «Jorge era un hombre»; «Jorge era el hombre»; «Jorge es un hombre alto»; «Mi amigo Jorge fue una vez un hombre importante en el pueblo». En Juan 1:1c, «y el Verbo era Dios» Dios (theos) es un sustantivo predicado. El término predicado nominativo también es usado frecuentemente para un sustantivo predicado, porque el sustantivo está en el caso nominativo (véase discusión de «nominativo» en el capítulo 1).
Los términos naturaleza, esencia (y esencial), carácter (y característica), y ser son de un modo general términos sinónimos así usados en este contexto. Todos ellos son usados por eruditos para referirse a esa colección de propiedades o atributos básicos que hace a una cosa lo que es, eso que marca la clase de cosa que es, y la separa de las otras cosas. El término naturaleza tiene la idea específica de eso que viene intrínseca y normalmente de dentro de la cosa nombrada. (Los TJ están en error cuando argumentan que, porque etimológicamente la palabra naturaleza se origina en una palabra significando «nacer», es incorrecto hablar de Dios teniendo una «naturaleza».1 Fallan en apreciar el hecho de que una palabra tiene un significado que va más allá de su formación original o raíces etimológicas). La «esencia» de una cosa es eso sin lo cual no sería lo que es: por ejemplo, una mente es esencial a un ser humano; los dedos, aunque normalmente parte de todo ser humano, no son esenciales para la condición de humano. El «carácter» de una cosa es su tipo, clase, o género básico; una «característica» es un aspecto del carácter de una cosa, una marca identificante. Aunque la palabra carácter ciertamente puede ser usada para referirse a la disposición moral de una persona, este no es el significado usual en el contexto de un análisis gramatical. Ser es una palabra que es usada algunas veces sinónimamente con «esencia», y se refiere a eso que es, a la cosa misma a medida que existe independientemente de las otras cosas.
Finalmente, algo debiera ser dicho acerca de las varias palabras para deidad. La palabra Dios en el uso Español Judeo-Cristiano se refiere generalmente al Dios llamado Yavé («Jehová») en el Antiguo Testamento — Bíblicamente, el Dios verdadero, el único Dios verdadero. La palabra Dios es usada ocasionalmente como una traducción del Hebreo el o del Griego theos sin considerar si se refiere al Dios verdadero o no; muy a menudo como un término de alguna otra cosa que el Dios verdadero considerado por los hombres como digno de adoración (y de esta manera para los dioses falsos); y por los henoteístas (aquellos que creen que hay muchos dioses, solamente uno de los cuales merece la adoración) como un término usado para seres considerados que son genuinamente dignos de alguna clase de honor religioso, aún cuando son observados como inferiores al Dios verdadero. La distinción Española entre Dios y dios no se encuentra en todos los idiomas. El Alemán, por ejemplo, siempre coloca en inicial mayúscula «Gott», sea que se refiera al Dios verdadero o no, porque en Alemán todos los sustantivos deben ser colocados en inicial mayúscula.
La palabra como dios significa algo que no es ciertamente un dios, sino que es como dios, o aun parecido a Dios en ciertos respectos, probablemente incluyendo la noción de un ser poseyendo gran poder.
La palabra divino indica ya sea algo que pertenece a Dios (o un dios) o es característico de Dios (o un dios), dependiendo de quién esté usando el término y en qué contexto. Los eruditos bíblicos a menudo usan el término para significar eso que es característico de Dios, o aun significar eso que posee la naturaleza de Dios. La palabra deidad generalmente se refiere ya sea a la esencia de Dios o, en un contexto politeísta, a cualquier cosa considerada como un dios. La palabra Deidad se refiere específicamente al sólo dios del monoteísmo, al ser de Dios.
Sobre la diferencia entre divino y deidad, Ed. L. Miller escribe:
Pareciera que para la mayoría hay una diferencia en afirmar de x que es «divino» y que es «deidad». Esta es la diferencia entre alguna clase de participación en o semejanza a la deidad y deidad misma. Claramente, «divinidad» es un término mas débil y mas ambiguo que «deidad» y «Dios».2
En los círculos evangélicos esto es realmente cierto, y por esta razón los evangélicos tienden a descartar la traducción «el Verbo era divino» (véase Goodspeed, Moffatt) como de algún modo una negación de la deidad de Cristo. No obstante, esto no es necesariamente el caso (aunque algunas veces lo es). Para muchos teólogos y eruditos la palabra divino es simplemente una forma adjetival de «divinidad», el antiguo término para «deidad», de manera que en su terminología «el Verbo era divino» significaría «el Verbo era deidad» o el equivalente. Por ejemplo, Bruce Vawter comentó sobre Juan 1:1, «El Verbo es divino, pero él no es toda la divinidad, porque ya ha sido distinguido de otra Persona divina».3 Aquí divino es sencillamente una forma adjetival de divinidad, la cual es equivalente a deidad en la terminología de Vawter, como puede ser visto del hecho de que en otra parte Vawter se refiere a «las tres Personas divinas» de la Trinidad.4 Entonces, Harner está completamente en lo correcto, cuando comenta:
Indudablemente Vawter quiere decir que el Verbo es «divino» en el mismo sentido que ho theos es divino. Pero el idioma Inglés no es tan versátil en este punto como el Griego, y podemos evitar mal entendidos de la frase Inglesa [y Española, jr] solo si somos sabedores de la fuerza particular de la expresión Griega que esta representa.5
La Ausencia del Artículo
En Juan 1:1c, hay dos sustantivos en el caso nominativo (eso es, el caso en el que los sustantivos son usados como el sujeto), theos y logos. Estos dos sustantivos están conectados por una forma del verbo «ser» (llamada por los gramáticos un «verbo enlazador» o «cópula»), en este caso el verbo en («era»). Si esto fuera todo lo que supiéramos, sería difícil determinar cual sustantivo era el sujeto y cual era el predicado (o, como es llamado algunas veces, el complemento del sujeto). En otras palabras, pudiéramos no saber si el punto de Juan era que «Dios era el Verbo» o el «Verbo era Dios». El orden de las palabras en Griego coloca la palabra theos primero, pero esto necesariamente no significa que theos es el sujeto, en vista de que en Griego el sujeto a menudo aparece en la mitad o al final de la oración (a diferencia del Inglés [y el Español, jr], en el que el sujeto usualmente aparece al principio de la oración o cláusula).
No obstante, hay otro pedazo de información. El artículo definido ho aparece en frente de logos pero no en frente de theos. De esta manera, la cláusula se lee, theos en ho logos. El uso del artículo en frente de logos pero no en frente de theos — cualquier otra cosa que esto pudiera significar — indica, acorde a los gramáticos bíblicos, que logos es el sujeto de la cláusula. De esta manera, deberíamos traducir «El Verbo era Dios» y no «Dios era el Verbo» cuando se traduce de la cláusula al Español. aun cuando la última traducción sigue exactamente el orden de las palabras Griegas, en vista de que tal traducción implica, en Español que «Dios» es el sujeto de la cláusula, mientras en realidad el «Verbo» es el sujeto.
Esta distinción ha sido explicada, por ejemplo, por A.T. Robertson:
El sujeto es aclarado por el artículo (ho logos) y el predicado sin este (theos) exactamente como en Juan 2:24 pneuma ho theos solamente puede significar «Dios es Espíritu», no «Espíritu es Dios». De esta manera, en 1 Juan 4:16 ho theos agape estin solamente puede significar «Dios es amor», no «el amor es Dios» como los así llamados Ciencia Cristiana [eso es, los seguidores de Mary Baker Eddy] confusamente dirán. Para el artículo con el predicado véase Robertson, Grammar, Págs. 767 y Sigs. Por tanto, en Juan 1:14 ho Logos sarx egeneto, «el Verbo se hizo carne», no «la carne se hizo Verbo».6
C.H. Dodd, al comentar sobre Juan 1:1, hace el mismo punto:
Por otro lado7 pudiera ser argumentado que la ausencia del artículo es un fenómeno puramente gramatical. La regla general es que en una oración conteniendo el verbo «ser» como una cópula el sujeto tiene el artículo y el sustantivo predicado es anarthrous, aun cuando es definido. Por tanto, si theos debiera ser usado predicativamente sería anarthrous, sin algún cambio necesario de significado del ho theos de la cláusula precedente. Por tanto, las consideraciones puramente gramaticales no cierran la cuestión.8
Los ejemplos fácilmente podrían ser multiplicados pero no se necesitan. Absolutamente no hay disputa entre los eruditos bíblicos y los gramáticos Griegos que en Juan 1:1 logos es el sujeto y theos el predicado, y que esto está indicado por la presencia del artículo con logos y su ausencia con theos. Tanto cuanto menos pudiera ser considerado como hecho incontrovertible (ni aun disputado por los Testigos). La cuestión es si hay algún significado adicional a la omisión del artículo antes de theos.
Hay, además de la falta del artículo antes de theos, otro mordisco de información que es considerado generalmente como importante para la correcta interpretación del significado de theos — es decir, el orden de las palabras en la cláusula. Ahora, en algunos respectos el orden de las palabras no es casi tan importante en Griego como en Español. Por ejemplo, como ya ha sido notado, el Español tiende a guardar el sujeto hacia el principio de la cláusula principal, mientras que el Griego puede tener el sujeto en la mitad o al final de la oración o cláusula. No obstante, esta falta comparativa de importancia del orden de las palabras o sintaxis no debería ser exagerada dentro de la afirmación completamente errónea de que el orden de las palabras es irrelevante o insignificante en Griego. Lo tal no es el caso. Varios volúmenes sobre el sujeto de la sintaxis Griega han sido escritos en este siglo, todos ellos testificando las muchas formas en que el orden de las palabras puede afectar el significado preciso de las oraciones Griegas.9 Por tanto, la posibilidad de que el orden de las palabras usadas en Juan 1:1c pudiera reflejar una sombra particular de significado, al menos debe ser considerada.
Lo que la mayoría de los eruditos bíblicos que han discutido Juan 1:1 en detalle han encontrado particularmente importante acerca del orden de las palabras de la Cláusula C es el hecho de que el predicado nominativo anarthrous theos precede al verbo enlazador en («era»). En otras palabras, generalmente ha sido concordado que el escrito de Juan theos en ho logos en lugar de ho logos en theos es algo importante. La colocación de theos antes del verbo en lugar de después de este es pensado que indica una matiz diferente de alguna clase.
Tenemos, entonces, dos hechos acerca de la redacción precisa de Juan 1:1 lo cual los eruditos bíblicos creen que es algo importante para el significado exacto de la oración: 1) La palabra theos es anarthrous, mientras que logos es arthrous; y 2) la palabra theos se coloca antes del verbo enlazador, no después. El primer hecho, concuerdan todos, indica que logos es el sujeto y theos el predicado; la cuestión es si hay algún otro significado para este hecho. El segundo hecho es generalmente considerado como también algo importante, especialmente cuando es tomado conjuntamente con el primer hecho.
En lo que sigue buscaremos examinar la evidencia cuidadosamente para ver que la razón es para la redacción particular que Juan usó. Examinaremos algunas de las teorías que los eruditos han expuesto para explicar la importancia del orden de las palabras y la ausencia del artículo antes de theos. Lo que aprenderemos probará más allá de cualquier duda razonable que la interpretación de los TJ de Juan 1:1 es completamente insostenible.
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Capítulo 35 Anotaciones al Pie
1. Ayudas Para el Entendimiento de la Biblia (WTBTS, 1971), 1207.
2. Ed. L. Miller, «`El Logos era Dios’», Evangelical Quarterly 53, 2 (1981):68.
3. Bruce Vawter, «El Evangelio Acorde a Juan», Jerome Biblical Commentary, ed. Raymond E. Brown, et. a. (Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall, 1969), 422.
4. Bruce Vawter, Los Cuatro Evangelios: Una Introducción (Garden City, NY: Doubleday & Co., 1967), 39.
5. Harner, «Qualitative Anarthrous Predicate Nouns», 86-87.
6. A.T. Robertson, Word Pictures in the New Testament (Nashville: Broadman Press, 1932), 4-5.
7. Eso es, contra la visión de que Juan 1:1 refleja la distinción de Filo, el filósofo Judío Helenista del primer siglo, entre theos y ho theos, una visión la cual Dodd concluye que no se ajusta a la evidencia del Evangelio de Juan. Esto es porque, como Dodd señala, el anarthrous theos es usado frecuentemente en Juan sin ninguna variación detectable del significado de ho theos.
8. C. H. Dodd, «Problemas de Traducción del Nuevo Testamento II», The Bible Translator 28, 1 (Enero. 1977):103.
9. Véase, por ejemplo, Ernest de Witt Burton, Syntax of the Moods and Tenses in New Testament Greek, 3ª ed. (Edinburgh: T. & T. Clark, 1898); K.J. Dover, Greek Word Order (Cambridge, Eng.: Cambridge University Press, 1960); William Watson Goodwin, Syntax of the Moods and Tenses of the Greek Verb (New York: St. Martin’s Press, 1965); R.W. Moore, Comparative Greek and Latin Syntax (London: G. Bell and Sons, 1934); y James Hope Moulton, A Grammar of New Testament Greek, Vol. 3, Syntax, por Nigel Turner Edinburgh: T. & T. Clark, 1963).
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