INTRODUCCION
El
24 de Julio de 1992 termine la primera edición de este libro “La Doctrina
de la Deidad” – En ese entonces solo estaba compuesto de 33 capítulos.
Ahora, 5 años después, lo he revisado y ampliado a 40 capítulos, 7
mas que la edición anterior. La
razón que me ha motivado a hacerlo de esta manera ha sido gracias
al deseo de nuestro muy querido y amado hermano Wayne Partain de imprimir
esta obra, al cual de antemano le doy las mas infinitas gracias en el nombre
de nuestro Señor Jesucristo.
Esta
edición a diferencia de la anterior, de la cual muy pocos fueron beneficiados
con tener una copia de ella, tiene un índice de casi todos los pasajes Bíblicos
que aparecen en este libro, y también un índice temático al cual se pueden
remitir los usuarios en la búsqueda de un pasaje, tema o palabra en particular.
Me tomó casi 4 meses la elaboración de ambos índices.
En
la portada de este libro usted ha visto que han sido colocadas dos columnas,
una en la que se cita la Versión de los Setenta [Traducción del
Antiguo Testamento Hebreo al Griego, por setenta Judíos] y la Versión
Reina-Valera. He querido
iniciar la recopilación de este transcendental tema dentro de la Cristiandad
confrontando estos pasajes del Salmo 102:24-27 y de Hebreos 1:10-12.
La
singularidad de este acto, parte del hecho que los llamados Testigos de Jehová
han buscando por muchos años negar la Deidad de nuestro Señor Jesucristo,
para lo cual se han valido de la artimaña de torcer los pasajes Bíblicos que
confirman esta verdad. Lo curioso de todo esto, es que el pasaje citado de Hebreos
1:10-12 confirma de manera categórica la Deidad de Cristo, y este es uno de
los pocos pasajes que aun no ha sido torcido por esta secta.
En
el libro, “Toda Escritura es Inspirada de Dios y Provechosa”,
de la Torre del Vigía, en las páginas 346-349, se halla una lista extensa
como dicen ellos de “algunas citas y aplicaciones de las Escrituras Hebreas
por escritores de las Escrituras Griegas”.
Y en la pág. 348 muestran en la confrontación de la columna de la izquierda
con la de la derecha que Hebreos 1:10-12 es una cita del Salmo 102:25-27 que
ha hecho el escritor de esta carta.
Como
bien sabemos el Antiguo Testamento de nuestras Biblias en Español ha sido
traducido del Antiguo Testamento en Hebreo.
Pero lo que quizás algunos no saben es que la mayoría de las citas
de pasajes del Antiguo Testamento que se hacen en el Nuevo Testamento son
de la Versión Alejandrina o Versión de los Setenta, como lo es el pasaje
de Hebreos 1:10-12.
Esta
Versión no se haya en Español, pero me he tomado a bien hacer la traducción
de este pasaje del Salmo 102:24-27 a nuestro idioma.
Bien pueda hacer usted la comparación en la portada.
En
aquella época del año 1992 escribí en la introducción de esa edición estas
palabras:
Cuando
el error trata de ponerse por encima de la verdad, no queda mas remedio que
contrarrestarlo. Siendo el evangelista de la Iglesia de Cristo con la cual trabajo
ahora, el fantasma de Arrio empezó a rondar en medio de algunos miembros.
Fueron semanas de angustia y zozobra, de tira y afloje; hasta hubo
un momento en que pensé que todo se había perdido, cuando el error de esta
herejía había contaminado a la mayoría de la iglesia.
Las cosas ya han cambiado, gracias a Dios, y en el momento en que estoy
escribiendo este párrafo, la tranquilidad ha vuelto a reinar en esta congregación
del Señor.
Pero
como en toda batalla hay sus muertos, aquí también los hubo.
Algunos de mis hermanos han seguido la senda de Arrio, y como él en
su época, hubieron de ser cortados de la comunión.
Pueda el Señor Todopoderoso, brindarles el tiempo y el raciocinio suficiente
para reconocer la verdad y arrepentirse de su herejía.
Dios ha sido muy específico en cuanto a nuestro trato con los herejes:
“Rehúsa al hombre hereje, después de una y otra amonestación; estando
cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio”
[Tito 3:10-11, Reina-Valera, versión de 1909].
En
griego, la palabra “herejía” quiere decir “elección, curso de acción o pensamiento
influido por un espíritu de testarudez en las opiniones”.
Quien tercamente escoge su propia línea de pensamiento y porfía en
sus opiniones, podría ser considerado un hereje.
Su terquedad le lleva a insistir en sus propias opiniones y enseñanzas
ostentosas, y forma una secta o partido con los que apoyan sus opiniones. Esto expone al peligro de una seria división en la iglesia.
Un hereje puede ser sano en su doctrina fundamental y, sin embargo
formar un partido alrededor de sí mismo por sus propias opiniones y pareceres
extravagantes.
En
la historia de la Iglesia, la herejía es algo contrario a la fe ortodoxa,
pero el verdadero significado de la palabra “herejía” es voluntad propia.
Doquier actúe, su tendencia directa produce una secta o división en
la Iglesia.
Es
triste decir que algunos caen a causa de “tropezar en Cristo” (Lucas 7:23;
Comp. 1 Pedro 2:6-8) como consecuencia de la predicación de “otro Jesús que
el que hemos predicado” (2 Cor. 11:4).
Podamos siempre tener en cuenta la exhortación de estos pasajes en
boca de Cristo y de su apóstol Pablo.
No
puedo dejar de dar las gracias y reconocimiento a todos aquellos que me asistieron
durante los días de lucha contra esta herejía, algunos lo hicieron personalmente,
otros con su carta. Pueda el
Señor seguir bendiciendo a mi muy querido y apreciado hermano Carlos Mantilla,
predicador de la Iglesia de Cristo en la ciudad de Ibagué [Tolima], Colombia;
quien fue mi principal brazo de sostén, aliento y espada de combate en esta
controversia. Su paciencia, tesón
e interés han de ser reconocidos por mi, y por todos los que fueron exhortados
con sus palabras y enseñanza, por lo cual digo una vez más, ¡gracias mi hermano!
Tampoco
puedo ignorar a hermanos tales como Wayne Partain, de San Antonio, TX, quien
aunque no estuvo aquí en presencia física, sus cartas y oraciones, y algunas
llamadas, me dieron aliento y entendimiento.
A Jerry Crolius de Cincinnati, OH, con su estudio de “¿Es Jesús Dios?”;
a Ralph Fox, de Lexington, KY, por su tratado - “¿Dios, Tres Personas, o el
Padre Solamente?”; a Gene Frost, de Louisville, KY, editor del Gospel Anchor;
a Richard D. Kelso, anciano de la Iglesia de Cristo en Kettering, OH; a Mixe
E. Tice, de Danville, KY; a Carlos Capelli de Argentina, Rubén Amador y Valente
Rodríguez, de Houston, TX, quien en los días más críticos de esta controversia
estuvieron acompañándome y ayudándome, y finalmente a mi Señor y Redentor,
Cristo Jesús; quien me brindó los medios y la oportunidad para defenderlo.
Ahora,
cinco años después, han sido varias las cartas recibidas por hermanos en diferentes
lugares, agradecidos por haber recibido una copia de este libro.
Sus palabras me han alentado a seguir escribiendo sobre este maravilloso
tema de la Divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es posible que pueda sentir algún vacío sobre un punto en particular,
aunque espero que no; pero si ese fuera el caso, a lo mejor pueda llenarlo
leyendo y consultando mi primer libro de Sermones y Artículos Sobre Jesús
de Nazaret, con énfasis sobre la Divinidad de Cristo especialmente abordando
el tema de Fil. 2:7 donde dice que Jesús se despojó a sí mismo, el cual ha
sido usado por algunos hermanos para decir y enseñar que Jesús se despojó
de todos sus atributos que tenía como Dios.
Bueno esto lo podrá leer con más detalle en este libro de Sermones
y Artículos.
No
soy un superdotado del conocimiento, sino un siervo de mi Señor Jesús, por
eso, donde sea necesario pronto estaré a defenderle con lo que me ha enseñado
en Su Palabra bendita. Por eso
quiere invitarles mis amados hermanos, a que procuren “con diligencia presentarse
a Dios aprobados, como obreros que no tienen de qué avergonzarse, que usan
bien la palabra de verdad” – (2 Tim. 2:4).
En
la página final de esta material hay una lista bibliográfica de todos los
libros que me sirvieron de instrucción, sin dejar de notar las ediciones del
Gospel Anchor que en su lucha contra el error enseñado acerca de nuestro Señor,
me sirvieron de material en la elaboración de este libro.
Pueda
el Dios del universo ayudar a todos los recipientes de este material, para
una mejor comprensión del Dios Trino y bastón de ayuda en la defensa de esta
verdad.
Jaime
Restrepo M.
A.A.
1254
Manizales
[Caldas]
Colombia,
S.A.
Abril 17, 1997
Correo Electrónico: jaremo@une.net.co
www.elancladelevangelio.org
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